viernes, 29 de marzo de 2013

Eric Vanderaerden. Una De Ronde para la leyenda

Desde que en 1913 se disputase la primera edición, el primer domingo del mes de abril tradicionalmente tiene lugar la Ronde Van Vlaanderen, o Tour de Flandes, una carrera conocida especialmente por sus muros y por su tremenda dureza. Si además le sumas unas malas condiciones meteorológicas a la prueba, tienes el cóctel perfecto para que esta se convierta en una carrera épica, tal como sucedió en 1985, una Ronde que ha pasado a la historia del ciclismo.

El 7 de Abril de 1985 se levantó con lluvia el día en la región de Flandes, un día nada propicio para competir en una de las carreras más duras del calendario, la Ronde Van Vlaanderen. Esa lluvia, con el paso de los kilómetros fue haciéndose más intensa a lo que hubo que sumar el frío, lo que hizo que aquel día fuese, probablemente, el día en que peores condiciones climatológicas se han visto en esa carrera. Desde la mitad de la prueba, esa lluvia y el frío ya no abandonaron en ningún momento a los ciclistas.

173 corredores tomarían la salida aquel lluvioso día de la edición número 62 de la carrera, en la que recorrerían un total de 271 kilómetros y afrontarían sus famosas 12 cotas en los últimos 100 kilómetros, destacando principalmente el Kwaremont, el durísimo Koppenberg, el Varentberg, el Mur de Grammont, o la última cota de Flierendries, a pocos kilómetros de meta.
 
En los días previos de la carrera había un corredor que destacaba por encima de los demás en las apuestas para convertirse en el ganador de la prueba. Ese corredor no era otro que el irlandés Sean Kelly, ganador el año anterior de Roubaix, Lieja y París-Tour, y recientemente había sido Top-10 del primer monumento del año, la Milán-San Remo, en la que venció Kuiper, quien era quizás el otro gran favorito. Otro de los favoritos al triunfo final era el belga Eric Vanderaerden, por haber vencido la Gante-Wevelgem que se disputó unos días antes de la Ronde.
 
La carrera fue bastante tranquila para los favoritos, que se encontraban en el grupo cabecero, hasta el momento en que iban a afrontar la parte decisiva de la carrera, los últimos 80 kilómetros. Ese fue el momento en que el belga Vanderaerden pinchó la rueda de su bicicleta y quedó descolgado del grupo principal. Ese grupo se encontraría formado por gente tan importante como Sean Kelly, Lemond, Phil Anderson y los hermanos Planckaert. Estos hombres, al tiempo que el campeón belga pinchaba, se situaban en las primeras posiciones del grupo para afrontar la parte decisiva de la carrera y evitar en la medida de lo posible los percances. 

Llegada al Koppenberg
El campeón belga no perdió mucho tiempo en el cambio de rueda, pero aún así se vio muy retrasado con respecto al grupo de favoritos, estando de esta forma obligado a realizar una dura persecución contra el grupo principal, sin contar con ningún tipo de apoyo en forma de compañero de equipo. En medio de esa persecución los corredores iban a afrontar la subida de mayor fama de la carrera, el terrible Koppenberg, una cota de 600 metros con un desnivel medio del 12% y con rampas que alcanzan hasta el 22% de desnivel. Esos porcentajes provocan que en numerosas ocasiones los corredores tengan que poner pie a tierra ante la imposibilidad de subir la cota sobre la bicicleta.

En las faldas del Koppenberg, el campeón belga ya había remontado bastantes posiciones y se encontraba situado aproximadamente en la posición sexagésima de la carrera. La distancia se había reducido con cabeza de carrera, pero aún así esta rondaba el minuto. Por delante los favoritos afrontaban a saco el terrible muro, intentando seleccionar el grupo y reducirlo a la mínima expresión posible.

Sólo los primeros consiguieron superar la cota sin poner pie a tierra. El resto de corredores caían al suelo, o cuanto menos tenían que apearse de la bici y subir cargados con ella el resto de la subida. Fue entonces cuando las cámaras de televisión enfocaron el maillot de campeón belga, que portaba Valderaerden. Este no solo había conseguido seguir avanzando montado sobre la bicicleta esquivando corredores, sino que además marchaba como una exhalación en busca de cabeza de carrera.
A Vanderaerden solo le quedaba luchar contra las adversidades sin pensar en el resultado final.

El primero que pasó por la cima fue Eddy Planckaert, encabezando un grupo de seis corredores, entre los que se encontraban todos los favoritos para la victoria, salvo uno. Ese único corredor de entre los favoritos que no marchaba en cabeza era Vanderaerden, que aún no había conseguido enlazar con ese grupo, aunque ya se encontraba entre los primeros 15 corredores de la carrera. A la rueda de Eric marchaban Kuiper y Criquelion, que no le dieron ningún relevo y se limitaron a seguir su rueda, lo cual no era una tarea sencilla.
Finalmente el belga logró enlazar con la cabeza de carrera, después de una persecución que había durado unos 20 kilómetros. Fue el momento que aprovechó Kuiper, que había marchado a rueda todo el tiempo, para lanzar un potente ataque, que puso en jaque a todos los favoritos. Dicho ataque no fructificó y el grupo absorbió al holandés. Los favoritos se miraban unos a otros cuando se aproximaban a los kilómetros decisivos de la prueba.
 
Ataque de Vanderaerden
Fue en esos kilómetros decisivos cuando Vanderaerden, casi sin haber recuperado de la persecución anterior, lanzó un ataque que dejó a todos sus rivales clavados, mirándose entre sí y sin decidirse a salir ninguno al ataque del belga. Nadie quería asumir la responsabilidad de una persecución que podría descartarle de cara al triunfo final, hasta que tuvo que hacerlo el máximo favorito de la prueba, el irlandés Kelly, por ese motivo. El irlandés se puso en cabeza, pero sus piernas no obedecían en la medida que quería su cabeza. Estaba fundido y nadie iba a colaborar con él.
Kelly no marchaba con fuerza y Vanderaerden se estaba alejando más cuando, en esa situación, Anderson trató de marcharse del grupo buscando alcanzar a su compañero de equipo. Kuiper respondió a su ataque y se fue con él en busca de la cabeza de carrera. Sean Kelly ya había dicho su última palabra en esa carrera y no pudo hacer sino verles marchar, viendo como ponían fin a su sueño de ganar la prueba. Kelly jamás ganaría en Flandes. Si lo hubiera hecho, se habría unido a Rik Van Looy, Eddy Merckx y Roger de Vlaeminck, al selecto grupo de los ganadores de los Cinco Monumentos del Ciclismo.
 
Anderson lanzaría un segundo ataque con el que trataría de dejar atrás a Kuiper y unirse al líder de la prueba. No tuvo éxito y al final ambos corredores consiguieron alcanzar la cabeza de carrera, formando así un trío. Tras marchar en armonía varios kilómetros llegaba el trío a la cota del Grammont, que iba a ser el escenario decisivo de la carrera. Desde el primer metro de la cota Vanderaerden se situó en cabeza, agarrado a la parte baja de su manillar y marchando sentado sobre la bicicleta lanzó un ataque terrible que dejó totalmente destrozados a sus compañeros de fuga, totalmente incapaces de aproximarse al belga. Faltaban unos 25 kilómetros para llegar a meta y el campeón belga se había quedado en solitario en cabeza, siendo aclamado por su público. El aficionado belga no cabía en sí de júbilo, un corredor belga marchaba en cabeza de su carrera, y lo hacía vestido además con los colores de su país.
 
Los 25 kilómetros que quedaban para alcanzar la meta se convirtieron en una especie de contrarreloj del belga contra sus perseguidores. Una contrarreloj en la que metro a metro, kilómetro a kilómetro, iba abriendo distancia con el resto y acercándose cada vez más a formar parte de la historia.
 
Llegó a la línea de meta totalmente agotado, tras casi siete horas de pedaleo bajo unas condiciones climatológicas muy adversas para los corredores desde que alcanzasen el ecuador de la prueba. El siguiente en cruzar la línea de meta fue su compañero del Panasonic Phil Anderson, que lo hizo con un retraso de 41 segundos. El otro acompañante en el podium fue Hennie Kuiper, que llegó a un minuto y un segundo del ganador. La lluvia y el frío habían sido compañeros inseparables de los 24 valientes que consiguieron finalizar la prueba aquel día. Vanderaerden y esos otros 23 valientes que habían conseguido acabar la prueba habían pasado a la historia de la carrera, pues habían sido partícipes del Tour de Flandes más duro de la historia.
 
"El Tour de Flandes fue mi mayor victoria como ciclista profesional" declaró Eric Vanderaerden al atravesar la línea de meta y ser entrevistado por televisión.

 Clasificación:
1- Eric Vanderaerden (Panasonic-Raleigh) 6 horas 49 minutos 50 segundos
2- Phil Anderson (Panasonic-Raleigh) a 41″
3- Hennie Kuiper (Verandalux-Dries-Rossin-Nissan) a 1’01″
4- Noël Segers (Tonissteiner-Torhout Werchter-Basf) a 2’03″
5- Jozef Lieckens (Lotto-Merckx-Campagnolo-Vermarc Sport) m.t.
6- Claude Criquielion (Hitachi-Splendor-Sunair-Marc) m.t.
7- Greg Lemond (La Vie Claire-Wonder-Radar) m.t.
8- Walter Planckaert (Panasonic-Raleigh) a 3’46″
9- Jean-Marie Wampers (Hitachi-Splendor-Sunair-Marc) a 3’48″
10- Stefan Mutter (Carrera Jeans-Inoxpran) m.t.
...
24- Alan Peiper (Peugeot-Shell-Michellin) a 15´ 24´´


Saludos a todos!!

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