viernes, 25 de marzo de 2011

"El Chava" Jiménez (parte I)

Cronológicamente en la España ciclista han existido una serie de escaladores por encima de sus rivales del pelotón, independientemente de sus victorias. O al menos han conseguido levantar a los espectadores de sus asientos, si es que se han podido disfrutar de imágenes de ellos en directo. Esos grandes escaladores que yo considero son Federico Martín Bahamontes, Julio Jiménez, Fernando Escartín, José María Jiménez y Roberto Heras.
 
Pues será el penúltimo de los que menciono en quien me vaya a detener hoy. Se trata de José María Jiménez, más conocido como “El Chava” Jiménez. Con V, por favor, tal y como el pidió a los periodistas que se escribiese su sobrenombre.
 
El Chava nació en el año 1971, en la localidad del Barraco, donde siempre estuvo su residencia. Deportivamente se crió y desarrolló toda su carrera bajo la dirección de Eusebio Unzue y Echavarrí, primero en el Banesto, y en su último año en el Ibanesto.com.
 
Fue un magnífico escalador, y tuvo la oportunidad de correr su primer Tour de Francia junto al pentacampeón Miguel Indurain, el del fracaso, el de 1996. En los siguientes años, y tras la retirada de Miguel, compartió liderazgo en el equipo con Olano, y tuvieron lugar sus mejores participaciones en la carrera francesa, incluyendo un 8º puesto en la general final del Tour de 1997. Para la posteridad quedará la disputa que mantuvieron Olano y él en la disputa de la general de la Vuelta a España de 1998. En esa vuelta el Chava protagonizó su mejor participación en una gran vuelta por etapas, y fue durante varios días líder de la general.
 
Sabedor en la prueba de su inferioridad con respecto a su compañero de equipo en la disciplina contra reloj, y de sus mejores cualidades cuando la carretera se empinaba, día tras día se dedicó a atacar al que en teoría era el jefe de filas del equipo. En esa vuelta no solo sufrió Olano para ganarla, si no que también Unzue, que sufría todos los días en el coche por no perder la prueba, ya que en su equipo estaban los dos hombres más fuertes del pelotón. Olano era el líder, y el Chava era un corredor individualista y sobre todo, espectacular, que no aceptaba órdenes de equipo, por lo tanto no aceptaba que le mandasen trabajar para otro que no fuera él. Esa actitud del Chava terminó provocando que el de Irún abandonase el equipo a final de temporada, para recalar en el otro gran conjunto español, la ONCE, de Manolo Saiz.

Pero como ya digo, el Chava no entendía de órdenes de equipo, no sabía lo que era sacrificarse para otra persona, era un corredor individual, muy individual. Era totalmente inconstante, cada vez que se le esperaba, no aparecía, y cuando nadie apostaba ni un duro por él, nos sorprendía con alguna exhibición de las suyas. Su filosofía era, si no voy a ganar, ni lo intento. Y era esa actitud suya la que le terminó salvando el podium en esa Vuelta del 98. Él era el líder a falta de la última CRI, pero su incapacidad en dicha disciplina no solo le hizo perder la primera posición, a favor de Olano, ni la segunda, a favor de Fernando Escartín, si no que también casi le hace apearse del podium, ya que lo salvó por tan solo 6 segundos con respecto a un renacido y recien recuperado de su cáncer, Lance Armstrong (4º final).
 
En el Tour tuvo varias participaciones, aunque ninguna del nivel de la del 97, y comparando con la Vuelta, jamás ganó una etapa (por 9 en alto de la Vuelta), ni ningún maillot de la montaña (contra 3). Participó por última vez en la carrera francesa en el año 2000. Decía que no consiguió ninguna victoria de etapa en el Tour, en gran medida porque coincidió en tiempo con otro grandísimo escalador, Marco Pantani, el cual le privó de varias victorias, como la de Courchevel 2000 (la última del Pirata).
 
Pantani y Jiménez, Jiménez y Pantani, dos grandísimos escaladores. Ambos queridos y amados con sus victorias. El italiano luego odiado tras su positivo y posteriormente ambos olvidados tras su retirada. La diferencia es que Marco fue recordado y mitificado tras su muerte, el español por su parte fue olvidado por todos. Por todos salvo por su mujer Azucena y por su cuñado, Carlos Sastre. Nadie, salvo los grandes aficionados al ciclismo, han vuelto a recordar al Chava, ni siquiera cuando en vida todavía, estaba ingresado en la clínica San Miguel de Madrid, para rehabilitarse.
 
Pero antes de eso pasó varias veces a la historia. En 1999 fue el primer ganador de la temida etapa del Angliru, por delante del ruso Tonkov, y como no, rodeado su triunfo de polémica. En 2001, en su última temporada en activo, sí participó en la Vuelta, donde con las 3 victorias de etapa que sumó, se convirtió con 9 en el corredor con más victorias en alto en dicha prueba. También ganó los maillots de la regularidad y de la montaña, este último, por cuarta y última vez.

Lo que vino después de ese año 2001 lo trataremos en otro blog.
(proximamente subiré un video con momentos del chava)

saludos a todos!!

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